Como parecer personas en la Red
Miércoles, marzo 25th, 2009He leído este domingo en el diario que cada vez más gente se preocupa por lo que aparece si rastreas, buceas o simplemente buscas algo por Internet y usas sus nombres. Datos, noticias, eventos antiguos, algunos obsoletos, fruto del momento y de la ocasión, otros erróneos, incompletos o sesgados. El articulo es bastante esclarecedor y muestra cual es la posición del periódico sobre la cuestión de su archivo y lanza la pelota a ese gran tejado que es Google. Su titulo lo dice todo: Condenados a permanecer en la Red.
Y yo me lo pienso dos veces porque además de estar condenado yo mismo me busco la pena al publicar en un blog. Y me acuerdo de un pequeño texto que publico hace tiempo una de las que para mi es de las personas que más claramente trata ciertos temas.
Barbarita publico hace tiempo un decálogo sobre como parecer persona en tu blog y creo que es el momento de releerlo porque creo que siguiéndolos te ahorraras más de un disgusto en el futuro. O como ella misma dice: “10 consejos para llegar a tener un blog del que si bien nunca podrás presumir que sea el más visitado (ni por supuesto el más comentado), al menos podrás morirte sin el peso de haber dejado huellas de las que deban avergonzarse tus seres queridos.”
1. Se humilde.
No cuesta nada ser humilde. Pero no falsamente humilde, sino humilde en serio. Porque si eres mediocre tienes que ser humilde, te guste o no. De lo contrario todo el mundo se va a dar cuenta de que, además de carecer del más mínimo talento, eres bobo.
2. Plantéate si sirve de algo crear una entrada que comience con la archiconocida frase «Vía fulano…»
Porque «Via fulano» no está informando de nada a tus lectores. No está diciendo que estás super al día de todo lo que ocurre en el mundo. No te engañes, en todo caso lo que está indicando es que no tenías nada que postear que valiera la pena y encima otro llegó antes que tú a descubrir la noticia.
3. Si en tu blog muestras el típico apartado en la columna de la derecha donde dice «Sobre el autor», sé cuidadoso con los datos que escribes ahí.
Poner tu nombre está bien, también tu profesión (si la tienes), pero es ridículo que digas, por ejemplo: «Fulano de tal, escritor, diseñador, profesor de artes marciales (cuarto dan), animador cultural. Físico y químico, libertario, revolucionario y sensible. Irónico, eterno calibrador de la naturaleza humana», etcétera. No estás buscando pareja, no hace falta tanto. La gente no te va a creer. Insisto en el punto uno: sé modesto. Aun en el improbable caso de que fueras capaz de ejercer dignamente todos los estados y ocupaciones que mencionas en la lista, no lo publiques porque das la impresión de ser un pedante de tomo y lomo.
4. Si en tu perfil dices ser escritor, demuéstralo.
El blog de un escritor debe contener literatura o algo que se le parezca, porque la red está llena de gente que escribe muy bien sin autocalificarse como tal y te están comiendo el terreno. A ellos los leen montones de personas, mientras a ti no te lee nadie porque lo único que tienes colgado en el blog son quejas sobre lo mal que te trata el mundo editorial.
5. Hablar de los abusos de la SGAE está bien para una entrada, a lo sumo dos.
Pero si reincides en el tema es porque tienes diecisiete años. Da igual que en realidad ya hayas cumplido treinta y seis, mentalmente tienes diecisiete y sólo sabes decir aquellas cosas que aprendes como un loro cuando visitas los blogs que ya todos conocemos.
6. Si eres músico o lo pretendes, no intentes hacerte el super enrollado colocando un link a unos mp3 de tu producción con el texto: «Piratea mis canciones»
Porque entonces estás haciendo que disminuya tu edad mental de diecisiete a quince. Puedes regalar tu música igual poniendo la palabra «descarga» o «escucha», sin tener que llegar a esos extremos de progre con pataleta tan lamentables.
7. Fíjate en lo que piensas sobre las cosas y redáctalo como te gustaría que te lo contaran a ti.
Esa suele ser la mejor manera de que nunca deje de parecerte bonito lo que escribiste tiempo atrás.
8. Disfruta de tu blog
No te sientas obligado a postear si no tienes nada que decir.
9. Disfruta de tu blog
Úsalo cada vez que se te antoje hablar de algo sin importarte lo que vaya a salir de eso.
10. Sé humilde.
Incluso cuando no puedas evitar dártelas de enterado repartiendo consejos inútiles como éstos que acabas de leer.
